sábado, 2 de julio de 2011

Respiro

He recuperado mì blog, han pasado tantas cosas desde la ùltima publicaciòn, pero realmente nada ha cambiado.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Luz? al final del túnel


Descartados. Pardo, por la respuesta a la pregunta. Noemí por escabullirse a las responsabilidades políticas, la corrupción en su Cancillería en los exámenes de ingreso a la Academia San Carlos, y la mordaza a los medios en la “toma al Palacio de Justicia”, nada más que decir. Petro, victima de los lamentables resultados administrativo que cunde en las toldas que vimos nacer. Araujo, sé de la certeza que seria él, desarrollaría la constitución, más derechos y deberes (de esos que tanto faltan), pero no figura en las múltiples conversaciones de la gente, no hay votantes.

Así las cosas, queda Santos y Mocus. Santos, en los años 80’s era el representante de Colombia en la Organización Internacional del Café -OIC-, de tanto en tanto lo veíamos en la sala de redacción del periódico El Tiempo, donde no era apreciado. Santos como representante en la OIC, y apoyado a través de los micrófonos en Colombia por parte de Fernando Londoño, prometieron a los cafeteros que todos los tiempos por venir serian mejores sin pacto cafetero. En esa cruzada les acompaño el que Serpa bautizo como el vampiro, el señor Mail Frechette, en ese entonces representante de USA en la OIC. Solo recordar que los cafeteros tenían flota mercante, línea aérea, banco y más ahorros, me pone la piel de gallina. El libre mercado los evaporo, y las vacas gordas nunca aparecieron. Ellos nunca rindieron cuentas de sus responsabilidades por impulsar el modelo económico que dejo muchos empobrecidos. Como prefiero recordar a Santos en cruzadas menos vergonzosos. Recuerdo que se le recomendaba que se “quitara” la barba que uso hasta mediados de los años 90 “porque con ella no inspiraba ni reflejaba confianza”. A mí de manera creciente me inspira enorme desconfianza.

Mocus, de él no se mucho. Que no tiene rabo de paja eso es una certeza. Que con él el péndulo seguirá a la derecha, lo asegura su afecto por el orden sobre la libertad. Que puede enseñar a no gritar para no asustar, lo vi el domingo anterior. Que rompe con la línea de los predestinados, caudillos y mesías, también el domingo me ha quedado claro. Que de cambios en el modelo económico no quiere saber, en tiempos de crisis globales me parece de supremo riesgo. Después de él quedara instalada una institucionalidad, alo menos eso ya es ganancia en el triste escenario que es Colombia actualmente.

Pareciera que mi voto en esta oportunidad es de ninguna utilidad.

Alejandro Vakèen.

sábado, 1 de agosto de 2009

Para mí, refrito.

Al unísono suceden tantas cosas, o se las hace suceder. Ya es inevitable que los actores de los acontecimientos se repitan, que ya ellos (los actores) sean previsibles, y que los acontecimientos de hoy sean unos meros refritos. No ajeno a ello los analistas no deberían abandonar la gravedad creciente de los acontecimientos.

Esa extraña coincidencia de un convenio, pacto o acuerdo para que los Estados Unidos cuente ahora con lo que yo llame hace algunos años “el papelón de Colombia como cabeza de playa para intervenir en el Caribe”, con el golpe de estado en Honduras, acepta una interpretacion maliciosa: que la agenda de los planificadores imperiales bien que si pueden impartirle cátedra a los encargados de las humareda que como cortinas ha usado tan prolíficamente la Casa de Nari, ¡gracias a Monseñor Escriba de Balaguer que aun tienen algo que aprender!

La realidad domestica ahora es más, mucho más compleja, urgente y delicada para la vida diaria de los colombianos. A ella dedicare los siguientes renglones. Aun a pesar de repetirse y citarse uno mismo, es decir que uno de estos escritos también sea un refrito, hay que decir que Ecuador, un poco más que Venezuela, solo ha sido una víctima del conflicto colombiano. En su suelo, todo malandrín con acciones en la guerra del que allí llamaban “el coloso del norte”, se daba cita para mercadear armas, pertrechos y recesos en sus tareas de destrucción. Ninguno, absolutamente ninguno de los “actores del conflicto” es ajeno a tal cosa. Cualquier discurso en rededor de ello raya en una autentica falsa moral. Los colombianos (de bien y quizás algunos colombianos bien) debemos respaldar las lecciones, por demás valientes, desde las que el Ecuador ahora reclaman por algo elemental, pero fundamental, y ya olvidado en Colombia: el derecho a la vida humana y el peso de la justicia para quien decida a atentar contra ella, máxime si quien lo hiciere ocupa posiciones de poder, gobierno o mando.

En otro orden de ideas, pero ocupado del mismo despeñadero en que se ha tornado Colombia, la situación con Venezuela debería tener a todos los Colombianos compartiendo el gesto pesimista que ahora exhiben los industriales con mercados e inversiones en el país de “Chávez”, y esto ni Nicanor R. lo puede ya ‘destorcer’. Debería ser así porque lo que está ocurriendo, ni más ni menos, es que Colombia en época de crisis, esta pateando el plato de la comida. Mucho, pero mucho, del por demás, escaso empleo que en Colombia aun hay es en empresas que mercadean cosas en Venezuela. Es iluso que los colombianos quieran seguir conjugando aquello que F. Echeverri popularizó en la voz de Yamit H: “el país va mal pero la economía va bien”. Pues no, en Colombia a los que les ha estado hiendo bien por siempre es a los traficantes de armas, a los traficantes del dolor ajeno, a los que se afincan perniciosamente en las ideologías, en síntesis a los gozan el “descuadernado país”.

Alguno afirma que el estado de cosas hará que los colombianos ahora espantados vean que necesitan a mucho más que un finquero en las riendas del país. Yo conservo mí gesto pesimista.

Alejandro Vakèen.

COLETILLA: Quienes habitan en Colombia han de estar de placémes, por estos días pueden hablar con un grado de confianza mayor a través de sus teléfonos portables, ya que se informa que el ejército ha perdido su capacidad de monitorear conversaciones privadas, así que los habladores solo tienen que prever (que sin el aval de un juez) sus parloteadas pueden ser monitoreadas solo por el DAS, la policía, y los hampones, así que un halito de fe y confianza para la “seguridad democrática”.

lunes, 27 de julio de 2009

Siembran vientos.


Es prolífica la tarea de los sembradores de vientos en Colombia. Hace apenas unos días han llegado a mis manos, por conducto comercial, unos informes de DNP que pretende incentivar inversores. En esos se lee cada cosa, cada cosa inexacta, que junto a otros que coincidimos en el recibo de tal informe, seguros estamos que pretenden esquilmarnos.

Afirma el colorido informe que el número de refugiados por desplazamiento se ha reducido, y afirma que el número proyectado para 2010 será cero. Esta información no coincide para nada con los desplazamientos al sur de Colombia, en lugares que una cámara fotográfica para recoger testimonios, es equiparada a un arma a neutralizar, como recientemente le ha ocurrido a una corresponsal de prensa extranjera. Eso para no hablar de los informes de prensa por la situación social y sanitaria de un grupo (uno de tantos) que opto por acampar en pleno centro de la ciudad de Bogotá, lugar donde las autoridades locales acuden con pañitos de agua tibia para tal calentura, y las nacionales asumen el papel que bien saben hacer, mirar para otro lado, ya que la “migración es un fenómeno de la globalización"!

En los consejos comunales, el habilidoso “candidato de las sombras” reparte cheques a titulo de reparación a las victimas del conflicto, ese que hace apenas 6 o 7 años atrás desapareció por directiva presidencial del lenguaje de todo funcionario. Esa reparación no habla para nada de resarcimiento pleno de los daños y menos aun de justicia plena. Allí se incuban tempestades. A unos de quienes habrá que señalar como cómplices, para cuándo estallen con la fuerza tropical que le son características a las gentes sistemáticamente atropelladas, serán a los electores en U. Aun ya hubieren pasado para entonces una, dos o quizás tres generaciones.

Como pareciera que nunca será poco, ahora en tierra colombiana permanentemente habrá tropas estadounidenses, sellando así eso que ya Neruda en su “Canto General” identificaba para entonces de las élites colombianas: "el servilismo al coloso del norte," a lo cual yo agregaría para ellos: su magistral tarea de intermediación a los intereses ajenos a los Colombianos, quizás la mejor tarea que saben hacer. Si hay reales responsables de ese tablero bélico que se esta incubando en el caribe, son las élites colombianas por haber llevado a la presidencia a un sujeto que por sus antecedentes es ahora rehén de extranjeros. No en vano el exvicepresidente AL Gore no quiso sentarse a manteles con ese, así como el caso Uribe, a causa del desastre humanitario de la Colombia, es motivo de estudio para varios doctorandos en derecho en más de una facultad universitaria, desastre que tantos colombianos no miran, por que ya es reflejo para ellos el girar a mirar a hacia otro lado, a ese donde están los folletitos de colores que anuncian que para el 2010 no ya habrá deslazados.

Alejandro Vakèen

martes, 10 de marzo de 2009

Los Zorros cuidan las gallinas

Álvaro Miguel Rivera, paz en su tumba


He leído, no sin horror, esta mañana de domingo (8 de marzo 2009) del “violento” asesinato de Álvaro Miguel Rivera, tal hecho me ha deprimido ferozmente todo el día. Para quienes coincidimos con él en algún momento de nuestras vidas, de seguro ha sido igual de impactante la fatal noticia. Quizás es el momento de una de esas expresiones simbólicas con que esa sociedad de comienzos del 2000 vio emerger las letras –LGBT- inventadas allí en Santandersito (Cundinamarca, Colombia); una ceremonia religiosa que no anide en controversia ni conflicto, un pronunciamiento ponderado en contracorriente de lo ya asqueroso que se lee en los foros de los diarios, una exaltación del colega – compañero – amigo que hizo frente a las FARC en tiempos de la zona de distensión (años 2001 - 2002, cuando a boca de fusil esos pretendía obligar a toda la población -unas 20000 personas- a una prueba de VIH y luego desterrar a las personas seropositivas), así como con su experiencia profesional (Ing agrícola) hacia frente a la pobreza de las gentes en Cali (Colombia).

Paz en su tumba, la cual por extraña razón somos muchas y muchos los encargados de promover, más que cuidar.

Alejandro.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Lunático saludo de nuevo año.

En la tarea de encontrar que regalar para estas fechas, en estos tiempos de tantas novedades y de estreches, encontré que un trozo de astro era usual, de moda y es usado para disculparse por indecisiones. Generalmente por la compra del trozo astral es emitido un titulo, el cual a sus poseedores les hace pertenecer al exclusivo club de inversores astrales. Lo he pensado detenidamente y tal titulo, por ser por ahora un intangible, bien se lo puede canjear. Así que le solicito me reciba la luna como regalo, junto con mis mejores deseos por el futuro suyo y el de todos sus afectos.

Alejandro, 1 enero 2009

miércoles, 17 de diciembre de 2008

sofocando un cigarro


Un bello hombre a la orilla del mar de la plata, en tanto que le daba de comer a su nutria, me aseguro que “basta que alguna vez lo pensaran a él, para así ser un recuerdo”; es el mismo hombre que sofocando un cigarro con su zapato izquierdo, en otra ocasión me ha dicho ¿como amar sin no exigir algo a cambio?, ¿qué se yo?, “si solo me falta saber como sobrevivir al presente” respondería el poeta, y yo le secundo.

jueves, 9 de octubre de 2008

Lección de Economía:

- ‘Haga un hueco!’

- ‘¿qué?, ¿se ha vuelto loco?’

- ‘Que haga un hueco’,

- ‘Para huecos estoy yo!, vaya asesores de .......... !’

La voz continuo en tono de profesor: ‘Sí, es fácil, si usted hace un hueco deberá pagarle a quien lo hace, y además deberá hacer algo con el hueco ya hecho, para lo cual deberá también pagar, y así de a poquitos pondrá en el mercado efectivo, circulante, dinero y dinamizara la economía, Presidente es fácil: haga un hueco en su jardín’.

Y así fue que la Gran Depresión de 29 a 32 -la que de seguro dejara de llamarse tal-, logro ser superada por el Presidente estadounidense Roosevelt (1933 – 1945). El consejo impertinente de Keynes dio vida al New Deal, plan de recuperación económica que alcanzó para hacer la gran guerra, máxima expresión de la intervención pública de ese país para dinamizar su economía e instalarse en la cima de del dominio geopolítico, de la cual ahora somos testigo que desciende, y según algunos otros, va de barrena.

Y bueno el paisito de los colombianitos en la puertita del congresito de los gringitos con el papelito del tratadito en la manita haciendo rogaderita barnizadita con mentirita; en tanto que la ruina por el mundo suena con agudos rugidos de fiera furiosa, herida y hambrienta, la misma que será la responsable que el paisa salga por el sótano pasando a ser un muy mal recuerdo, a lo que se sumara el que en acto de negación colectiva de memoria todo vestigio del consejero de marras sea repudiado, quizás no quemando su voluminosa producción ‘literaria’ solo por piedad!

Alejandro Vakèen.

Ps. Todo canceriano es agorero, cosa que se exacerba en un paisa, por tanto será muy conveniente anticiparle como regalo navideño uno de esos viejos calendarios que se desasían al paso de cada día, para que agote los dolorosos que le restan en la Casa de Nari, en tanto que se encomienda en medio de rosarios a todos los santos, vírgenes y monseñores de todos los credos que habilidosamente convirtió en su clientela política. Para los colombianos al final del túnel nos quedara la certeza que las pesadillas no duran toda la vida!, aunque no es seguro que los malos sueños terminen.

miércoles, 16 de julio de 2008

Sí, pero un poquito

Pareciera ser que en Colombia no se es conciente de la grave violación que constituye no seguir a pie juntillas el derecho internacional, se pretende que valores cuestionables sean compartidos, o quizás entendidos y no sancionados por la comunidad internacional.

La infracción grave del uso de los distintivos del Comité Internacional de Cruz Roja CICR por parte del ejército colombiano en una operación militar con el resultado humanitario de la liberación de secuestrados, se suma a la operación de intervención de fuerzas armadas colombianas en territorio del vecino Ecuador. Es cierto que las guerrillas de las FARC ahora y por efecto de la persecución y tareas militares de las fuerzas armadas colombianas, han desplazado sus fuerzas y operaciones a las fronteras con los países vecinos, en un proceso posiblemente fríamente provocado, a dado como resultado el cederle parte del problema al vecino. Antecedentes de lo gravoso de la insoluta situación de confrontación, conflicto y guerra en Colombia, a la que suma el narcotráfico, es factor de disturbio en la vida, agendas y tranquilidad en la región. Los colombianos, con el gobierno a la cabeza, parecieran no entender esto, o jugar con ello de una manera perversa.

El involucrar en la guerra el símbolo de la Cruz Roja, hará que difícilmente en adelante los muy variados actores en confrontación en Colombia confíen en ese símbolo y aun menos en lo que dijere representa, y de paso agravando aun más el escenario deprimente del Derecho Internacional Humanitario que vive el conflicto. El negativo ejemplo de la violación de los Acuerdos de Ginebra por parte de Colombia en lo referente al respeto del uso exclusivo del símbolo del CICR por parte del mismo, puede tornarse en una enorme bola de nieve, dado el creciente número de confrontaciones que actualmente hay por el mundo.

No es suficiente que el presidente colombiano dijere que asume la responsabilidad de tal violación, cosa que de paso podría ponerle frente a lo que disponen los Acuerdos Ginebrinos para los autores y responsables de violaciones a los Acuerdos mismos, ni aun menos que en un acto de rebuscada cristiandad se solucione con solo expiar la culpa y lograr el perdón; las profundas responsabilidades del gobierno colombiano por la citada infracción se veían venir desde el mismo momento del arribo de los secuestrados, al que se sumaron el acto psicológico de protección al negar el uso del símbolo antes de formulada tal pregunta, luego vinieron los videos censurados (en Colombia le dicen editados), luego más evidencias fueron surgiendo y de seguro ya vendrán más.

La enorme y enmarañada cantidad de mentiras que ya son característica indeleble del actual gobierno, amenazan con desestructurar la misma inserción del país en la comunidad internacional, cosa que no ven los colombianos del común por estar entretenidos en la guerra, las obesas encuestas y la telenovela de turno; y los gobernantes a sabiendas de esto último haciendo torpezas monumentales. Quedamos expectantes por el desarrollo de varios temas: el informe de prensa y comunicado de la dirección de CNN, así como lo que se conoce de la indagatoria a los dos secuestradores prisioneros conjugan en plural la existencia del símbolo del CICR, en tanto que el presidente Uribe dice de solo uno; el uso de logos de medios de información, lo que pondria a la prensa en la linea de fuego; el creciente rumor de pagos, esos si perversos, por la liberación misma. Será necesaria tanta mentira en un tío tan frentero como dicen que Uribe es?

Alejandro Vakèen.

viernes, 4 de julio de 2008

Ahora una de Vaqueros

Me ha alegrado como todos el regreso de Ingrid Betancour a la libertad, podría contar historias de mi radicalidad para que al secuestro no se le dijese retención, porque creo que es aun más vil el disfrazarle con palabrejas, nada justifica el crimen de quitarle alevosamente la libertad individual a un ser humano.

Ahora no puedo dejar de hacer algunas notas referidas a está realidad colombiana, una realidad que pareciera ser llevada en un vagón de una “montaña rusa”.

Todo ha sido dirigido por un diestro director de films, del cual no se su nombre. Todo ha sido perfectamente calculado, la ira presidencial contra la corte, un fin de semana largo de “calma chicha”, algunos de la U (grupo político en el gobierno) reculando, la explosión de jubilo entre lagrimas de alegría tutelada por la muy juiciosa tv nacional, la intrascendental decisión de la corte constitucional de no llamar delito a una cosa después de un año de ser perpetrado el delito mismo, la sucesión de abrazos de tanta gente vistos en directo, la genial (espantada) expresión facial de doña Yolanda Pulecio al ir descubriendo a la hija devuelta que se deshacía en elogios para Uribe (bueno y uno piensa que si ella ha estado 6 años largos en la selva y su enlace al mundo a sido únicamente como medio de comunicación la radio que sintonizan con “antenas de esponja”, pues uno justifica sus opiniones, ya bien sabemos lo parcial que informan los medios colombianos). También el afán de llamar el rescate humanitario y no militar, luego la sorpresa que Colombia no es un Estado de Derecho sino un Estado de Opinión (con lo grotesco, peligroso y trágico que significa tal cosa), luego - así como el nene de Luis Carlos Galan nos embarco en Cesar Gaviria - Ingrid afirmando que para nada le parecería mal castigarnos con un tercer Uribe, el olvido de felicitar al gobernante por el deber cumplido en lugar expresar tanto agradecimiento por el gesto no decretar la muerte, más y más Ingrid sin que pareciera ocurrir más, y finalmente el opaco cumpleaños 56 de esas carnitas y esos huesitos.

Que bueno que ahora es fin de semana, difícil seria superar el siguiente escándalo en turno. Realmente para eso que un blog de uno de tantos Colombianos que vemos nuestra patria (en minúsculas pues he devuelto el manual de marras) desde lejos con añoranza ha llamado “podrida colombianidad que nos persigue por donde querramos ir” ha sido agotador, ha sido mucha la adrenalina, la alegría, indignación y espanto sufridos.

Y la oposición hay, intrascendental. Deseo lo mejor de lo mejor a Piedad creo en ella y si pudiera extendería una enorme pancarta que dijere: “gracias Piedad, Luz Ángela, Marlene y Yolanda sin ustedes los secuestrados no existiríamos” (me refiero a Piedad Córdoba, Luz Ángela Pérez, Marlene Orjuela y Yolanda Pulecio, mujeres de una talla enorme para ese país. Lo que viene es muy difícil, hay que respirar profundo, los convencidos que la guerra es la solución son muy poderosos, y al final la resaca que producirá la cuenta les hará recordar a los Colombianos sus 8 años y quizás no 12 de estupidez.

Alejandro.

martes, 6 de mayo de 2008

Guijarros al fracaso

Sin tarea concreta, desde hace mucho tiempo, he estado en Bogotá. Caminando despacio he mirado vidrieras, saludado algunos amigos y visto a muchos desconocidos. Caminando despacio, con pasos propios del que sabe sobre el fracaso por el cual anda. Fracaso, porque no de otra manera se puede adjetivar la pobreza y miseria económica, y más, la humana en que se convive allí. “El Plan”, el gran Plan fue salir a marchar el viernes 1 de mayo, día del trabajo. Ese día descubrí lo emocionante de andar entre pendones, pitos y banderas, sin tener un oficio, en tanto que solo se mira en medio de una multitud; esto último oficio que ya había olvidado.

Bogotá parece haber perdido ese carácter de ser la caja de resonancia de lo que sucede en Colombia. La multitud de cifras he historias para convencerte de tal cosa, con que cada funcionario, cada dirigente social, cada político y cada académico te envuelve, te asfixian. Quizás eso “de ya no ser” es lo que justifica el “gentío” que vi el día de marcha. Con una sola fracción de los marchantes caminando en sentido contrario, el fracaso no había dado los pasos que ha logrado en ese país.

El 1 de mayo que presencie, fue todo un escenario humano deliciosamente tropical, y no necesariamente de carnaval. En tanto los altavoces traían discursos sin oratoria y frases de cajón y encajonadas, el oficio para la mayoría era cumplir la marcha, y así se asumía la llegada a la Plaza de Bolívar, pero la agenda no era concentrarse allí. Algunos marchantes, los menos, con ínfulas de vedette, entre un andar pausado aseguraban al entrar a la plaza que los testigos preguntaran: “¿y ese quien es?”. Muchas banderas aseguraban su existencia, obligándolas a ser vistas.

Entrada la jornada, y quedándole aun mucho por andar a quienes no habían entrado aun en la plaza, y cuando la voz de Iván Cepeda* agradecía a quienes acompañan a la multitud de victimas; tres bandadas enormes de centenares de grises palomas respondían en veloz vuelo sobre la plaza el estrepitoso sonido de explosiones, “como de fuegos de carnaval”, que también entraban en la plaza. Esas explosiones (acompañadas de graffitis y destrozos) también venían marchando, y eran traídas por jóvenes que a su vez eran correntiados por “la autoridad”. Sí jóvenes que ahora, con su arsenal de guijarros en protesta, hacían huir a los otros hartos asistentes, y a su vez uniformaron el lugar con la parafernalia intimidatoria del orden público. Jóvenes que dignificaron el mirar.

Quizás ese país hundido en el fracaso, tenga una esperanza. También allí fluye vida joven a torrentes por venas que protestan, sin saber porque, según la mirada asustadiza de los espectadores. En este oficio del mirar, vi chicos marginados, a los que muchos espectadores calificaban de estudiantes, quizás, por lo que vi, lo eran la minoría. Jóvenes residuo de las eras posindustriales y urbanas, donde el hacinamiento, circunstancias y lugares en que la violencia y el paupérrimo valor por la vida, es lo cotidiano. Y no necesariamente por la marginación misma, más si por ser fruto del fracaso construido y mantenido a ultranza por un mundo de adultos áulicos, ahora más tercamente áulicos en un país profundamente polarizado. Me pregunte por lo que los identificaba, y no encontré respuesta, pero vi acciones muy violentas semejantes al desesperado suicido; pero de seguro que a ellos no les son ajenos los afectos. La seguidilla de preguntas me llevo a interrogarme sobre el porque su existencia, y encontré que se los calificaba de “desadaptados”, pero para una sociedad que no se ha interrogado sobre su futuro, y cuando lo hizo lo escribió sobre una Constitución Política que se esquiva caprichosamente, el calificativo denuncia para si misma su fracaso como sociedad, y desde luego esta descalifica para que ese chico que corría tras un banderín por la plaza entre explosiones lo considere lugar en que pueda soñar, porque allí solo él es la carne de cañón que mantiene la guerra civil en que Colombia, la Colombia de los adultos, se recrea.

Ahora, en mi vuelo de regreso hago síntesis, quisiera que el humo de cigarro ya no me estuviera prohibido, y así ese me acompañara en la esperanza por/de esos jóvenes y su arsenal, quizás esa juventud, u otra, recupere el único arsenal que en medio de la rebeldía un joven debiera tener, la ilusión y sueños por vivir, y esos sin ser marcados por el fracaso que sus mayores ahora tan solidamente han construido en su país.

Alejandro Vakèen.

*Defensor de Derechos Humanos. Señor a carta cabal, el cual conozco, y aun más respeto.

jueves, 13 de marzo de 2008

Ojala nos invadan

Ojala nos invadan
Y ahora qué más da;
si nos hemos quedado solos,
que nos invadan sería lo mejor.

Sería una bendición para nuestra tierra
que rodeen nuestras fronteras
y que nos invadan nuestros
hermanos latinoamericanos.

Que nos invadan los ecuatorianos,
tal vez así volvamos a tener
de tierno maíz el corazón que perdimos.

¡Que nos invadan los cubanos!
Para que nuestros niños
se eduquen gratuitamente
y no mueran en las puertas
de los hospitales privados.

Que venga lo mejor de nuestra América.
Que venga un contingente
de garotas brasileras
que nos hagan el amor hasta
perder la leve fuerza que se necesita
para apretar un gatillo.

Sería lo mejor para Colombia
una invasión brasilera a gran escala;
De pronto así, algún día,
ganemos un mundial de fútbol.

Necesitamos urgentemente
una invasión venezolana,
para volver a decir
las cosas con claridad,
con franqueza, sin santaderismos,
Con elocuencia bolivariana.

Se requiere con urgencia
Una invasión boliviana,
Que nos quite esa vergüenza
de ser indios; esa vergüenza,
que nos condena eternamente
al peor de los subdesarrollos.

Reclamo con ansias la invasión
de tropas de piqueteros argentinos,
de madres y abuelas de plaza,
que nos cuenten historias
en donde podamos reconocer
nuestras propias historias.

Que vengan tropas españolas y chilenas,
a contarnos como se pudre el corazón
de una patria fascista.

Vengan los uruguayos con sus mates amargos
a contarnos la milonga dulzona y triste
de sus desaparecidos.

Que vengan todos los hermanos
del mundo a esta tierra olvidada
a hacernos entender que nuestro
país no es el mejor país del mundo,
porque es una patria injusta.

Que Colombia es pasión...
y muerte.

Ojala nos invadan la batucada festiva
que acabe con nuestro luto,
que acabe con este silencio que aturde.

Estamos solos, a la derecha del mapa.
Sólo nos acompaña nuestro buen amigo
El que invadió el país de las mil y una noches.

Lizardo Carvajal

miércoles, 13 de febrero de 2008

Solo la cara


“Si quiero averiguar si alguien es inteligente, o entupido, o bueno, o malo, y saber cuales son sus pensamientos en ese momento, adapto lo mas posible la expresión de mi cara a la suya, y luego espero hasta ver que pensamientos o sentimientos surgen en mi mente o en mí corazón, coincidentes con la expresión de mí cara”. (…) esta es la base de toda falsa profundidad atribuida a (…) Maquiavelo (…) Edgar Alan Poe

miércoles, 16 de enero de 2008

Lecciones de política 3, 4, 5, y 6

La lección 3 fue escrita por Julio Cortazar, se encuentra en el capitulo 12 de su novela Rayuela, allí se lee: “la verdad estaba en eso en que (…) fueran ilusiones, porque solamente las ilusiones eran capaces de mover a sus fieles, las ilusiones y no las verdades”. Por tanto la venta de ilusiones, es un acto común de políticos (entre otros).

La lección 4 me fue impartida por Albert Camus a través de una cita que ha hecho Carlos Fuentes, ella sentencia: “vivimos sofocados por la gente que cree poseer absolutamente la razón”. Así que la homogeneidad de los discursos, cuando no un único discurso, es la herramienta para mantener el poder, aun a expensas de sofocar.

La lección 5 fue vista en la tele. Transcurrían los 90’, años en que era cotidiano el seriado MIAMI VICE (NBC, creada por Anthony Yerkovich). En alguna ocasión uno de los mafiosos allí personificados (extrañamente además de hispano-parlante muy parecido a Pablo Escobar) sentenció lapidariamente la máxima mafiosa, y es: “siempre ha de haber alguien entre el desastre y yo”. Desde entonces entiendo el porque de los numerosos “renunciados” en sistemas gubernamentales que operan como mafias.

La radio difundiría la lección 6. Hace algunos años eran comunes las radio novelas, la radio al hacer su magia, lograba no castrar la imaginación. Siendo muy chico escuchaba extasiado a Kaliman ‘el hombre increíble’, quien al colocar en lugar visible y a la vista de todos aquello que necesitaba estuviere oculto, para mí lo hacia el ser más astuto sobre el planeta. Ya con los años descubrí, para mi regocijo, que Edgar Allan Poe lo había escrito una centuria antes. Y bueno para que decir de lo oculto que todos los ojos conocen y nadie delata.

Cualquier uso de estas lecciones (o de las lecciones anteriores) para hacer perversa la política, en particular la colombiana, es solo y solamente responsabilidad de los actores en la política misma, y en ningún caso culpa del mensajero (es decir mía).

Adendo: Para poder aproximarse a lograr entender actualmente un poco la esquizofrenia de los acontecimientos en Colombia, he de citar al escritor e intelectual colombiano Estanislao Zuleta, ya fallecido, quien afirma que: “Por un espejismo que es típico de la izquierda revolucionaria colombiana en todas sus variantes, en diversos momentos han creído que se encuentran al borde de una ‘etapa insurreccional’, que están viviendo un período prerrevolucionario. Esto se debe a que confunden la debilidad del Estado (…) con la debilidad del sistema mismo, cosa en la cual los acompaña curiosamente la extrema derecha, que ve siempre la revolución a las puertas y se lanza a la contrarrevolución”. En: ZULETA Estanislao, Colombia: Violencia, Democracia y Derechos Humanos, Bogota, 1989, pg 126.

En razón de lo anterior, en Colombia el uso de todo instrumento para doblegar al contrario, ha hecho que a los secuestrados los hayan despojado de su esencia de ser humanos, para ser convertidos por las guerrillas en moneda para el cambio (transacción o negociación); y por parte del Estado Colombiano como tan solo 'daños colaterales', eso explica además de los 'sangrientos rescates militares', que los secuestrados hayan sido calificados por el asesor presidencial José Obdulio Gaviria, como 'solo enfermos terminales' por los cuales no se debe mediar para parar la guerra (en perorata a los familiares de las personas secuestradas), guerra de ‘baja intensidad’, la que por más de 40 años a producido miles y miles de muertos y millones de desplazados. Todo en medio de la terrible indiferencia e indolencia de la sociedad colombiana.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Los dos caminos

Este es un cuento de dos caminos, de un viejo, un niño aprendiz de sabio, y dos corazones.

No conozco su autor, pero me encantaria saber de él.


jueves, 22 de noviembre de 2007

Manual de lucha antifascista

I
¿Conque palabra disparar?
¿En general qué responderle al general?
¿Que aplomada respuesta
darle al plomo?
¿Y cuando la razón cae fusilada
qué pensar?

II
Lo esperado llegó
como sorpresa.
Lo que flotaba en el aire
Cayó sobre nosotros.
Lo que no nos atrevimos a pensar
nos entró por el ojo
y nos salio por la nuca
sin que nos diéramos cuenta.

III
El enemigo no da tregua.
Fusila nuestros errores más queridos,
con nuestras debilidades
no tiene misericordia.
Ocupa nuestras vacilaciones en la noche,
nuestras ilusiones le sirven de camuflaje.
Asalta nuestra confianza,
pone fuego a nuestra seguridad,
nos reduce al pan, al agua
y al silencio de la resistencia,
nos enseña a manejar el arma de la derrota,
nos escoge y nos educa para la victoria.

Enrique Buenaventura
Dramaturgo, pintor y poeta Colombiano (1925 - 2003)

martes, 13 de noviembre de 2007

CARACHAS















Tomado de: http://static.pagina12.com.ar/fotos/20071113/rudypaz/NA01DI01.gif

miércoles, 31 de octubre de 2007

DE LOCOS


Comenzando la última semana de octubre de 2007, los medios de comunicación nos sorprendieron con la noticia de la comercialización de las necesidades del África central, mas exactamente de un centenar de niños; de todo se ha escuchado, desde justificaciones "humanitarias" hasta las comerciales (cada familia adoptiva ha pagado por lo menos 2500 euros); aquí las noticias relacionadas.

y más información en: BBC
El País

miércoles, 26 de septiembre de 2007